¿Quién dice qué y cómo es ser masculino?

Como varias cosas relacionadas con el machismo la masculinidad hay que reconstruirla, resignificarla. Esto implica pensar nuevamente cuáles son las cosas impuestas por el patriarcado y cuales son las cosas que efectivamente hacen varones a los varones.

¿Por qué esto es importante? Porque el patriarcado ejerce también presión sobre los varones (de más está decir que es mucha menor que sobre la mujer, pero algo reciben también). El varón es el que tiene que proveer, no puede achicarse ante nada, siempre tiene que estar dispuesto, tiene que saber de “cosas de hombres” (como arreglar cueritos, electricidad, mecánica ligera, hacer los trabajos de fuerza en el hogar, hacer asado, etc.). Si no es “puto”.
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De bebés ya los van acondicionando, poniendo cosas celestes, porque el rosa es de nena. Luego los clásicos juguetes: la pelota para el varón, la muñeca para la nena. Es todo cultural y todo es parte de una construcción social que peldaño tras peldaño nos va llevando de a poco a los lugares donde estamos hoy.

Lo masculino está ligado a todas estas cosas y la que pagan los platos rotos son las mujeres. ¡Y vaya que lo pagan!

¿Por que un varón no puede abrazar a otro sin pegarle en la espalda? (le tenga cariño o no) ¿Por qué mostrar sensibilidad, llorar, es de nena? ¡Ay! No llores, ¡pareces una nena! O peor… ¡Qué maricón!

Mostrarse sensible ante una situación no impide, en otra, mostrarse todo lo contrario. No impide agarrarse a trompadas en la calle si es necesario.

Entonces… ¿qué es ser masculino?

¿Qué sería de nuestra sociedad si el espacio de la mujer fuera igual al del varón? Si jugar a la pelota no fuera cosa prioritariamente de varones y las muñecas no fueran casi juguete exclusivo de las mujeres. Quizás tendríamos varones más sensibles a lo que le pasa al otro, más atentos, con mayor empatía y mujeres más audaces, más competitivas. Hablando en general, claro está. Por supuesto que hay mujeres muy competitivas, audaces, como lo hay varones más sensibles y atentos con los demás.

El video a continuación muestra el patriarcado al revés, por supuesto no es lo que persigue el feminismo, pero a los varones (y desgraciadamente a muchas mujeres también) les causa asombro verlo.

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